Calidad del aire en la zona de influencia del Cerrejón

Por cada tonelada de carbón minado, Cerrejón genera 7 toneladas de material estéril que termina en los botaderos, impactando directamente en el ambiente, sin desconocer las emisiones tóxicas que provienen de las excavaciones y voladuras. Las comunidades denuncian que padecen de irritación en los ojos, nariz, garganta y pulmones después de tan solo 10 a 15 minutos de exposición. Mientras tanto, la legislación le hace eco a la empresa y deja de lado la sentencia de la Corte Constitucional que indica que las mediciones de partículas del aire deben acoplarse a lo que diga la OMS, lo que no ha sucedido.

Corpoguajira, la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, máxima autoridad que vela por la protección de los recursos naturales y del medio ambiente, junto con Cerrejón, miden la calidad de aire en la zona. Con varias estaciones ubicadas en distintos lugares, coinciden en dos puntos: En el resguardo de Provincial y en el antiguo terreno de la comunidad de Las Casitas. Sin embargo, resulta preocupante el comparativo de los resultados en la medición de PM10 en estos sitios para 2016. En el caso de Provincial, el dato de Cerrejón es 37µg/m3, mientras que Corpoguajira presenta 71µg/m3, casi el doble. Más dramático resulta el caso de Las Casitas, con 41µg/m3 frente a 91µg/m3 de Corpoguajira.

Imágenes satelitales de tajos encendidos

Fotos satelitales del programa Landsat y Sentinel grabados con filtro de infrarojo onda corta, por sus siglas en inglés SWIR (short wafe infrared), muestran númerosos incendios en los tajos de carbón del sur de la Guajira. Esos procesos de combustión alteran negativamente la calidad de aire y contribuyen a la contaminación con dióxido de azufre y nitrógena asi como con material particulado (PM10 y PM2.5).
En combinación con las ondas infrarojo próximo y verde, el SWIR suele ser usado para diferenciar carbón de agua. El SWIR también es usado para mapear variaciones en el contenido de humedad de los suelos y la vegetación. Sin embargo el filtro SWIR es también útil para identificar y caracterizar incendios en los mantos de carbón en la superficie (Fuente: Coal and Peat fires: A global perspective. Volumen 1: Coal – geology and combustation, pág. 238).

Aparte de la generación de material particulado (PM 2.5 y PM 10), la actividad minera también produce emisiones de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y ozono proveniente de procesos de combustión en los vehículos y combustiones espontáneas que se dan en los tajos durante las excavaciones y voladuras. Al igual que en el caso de la regulación colombiana para PM10, existen grandes discrepancias en la regulación para dióxido de azúfre y óxido de nitrógeno. Mientras que para el dióxido de azufre la regulación colombiana permite un límite máximo de 250µg/m3, la OMS recomienda aplicar un límite de 20µg/m3.

El dióxido de azufre puede producir irritaciones en los ojos, nariz, garganta y pulmones después de tan solo diez a quince minutos de exposición; puede causar asma a partir de una exposición corta y, en caso de exposiciones permanentes, tiene el potencial de crear diversas enfermedades respiratorias(1), que en el peor de los casos se convierten en un edema pulmonar. Así mismo, sus efectos negativos en la actividad minera son bien documentados(2). Existen estudios que han demostrado que, en tiempos que con registros altos de contaminantes de PM10, se han incrementado las demandas de citas médicas para atender problemas de respiración aguda en menores que viven en las cercanías de emprendimientos de carbón a cielo abierto, en comparación con otros que viven en áreas alejadas(3). La ausencia de mediciones de material particulado PM2.5 y de metales pesados en el aire en la zona de influencia de Cerrejón, dificulta estimar los verdaderos riesgos en salud existentes en la zona de influencia minera.

Ahora, en el caso de las mediciones de PM10 en las áreas geográficas más próximas al emprendimiento minero, Cerrejón reporta las concentraciones que se encuentran claramente por encima de los límites recomendados por la OMS (2006) y alcanzan niveles que son comparables con las reportadas en mega urbes como Bogotá y que pueden generar efectos adversos en la salud de su población.

Preocupa constatar que, a pesar de las advertencias de la OMS en materia de salud y contaminación de aire, así como de la sentencia T-154/13, la empresa no considera comprometerse con aquellos estándares más severos, lo que en materia de debida diligencia empresarial demostraría un compromiso basado en los principios de prevenir riesgos y posibles daños en salud y el ambiente, así como lo prevé los principios rectores de Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos (2011). 

[1] Vea: Gobierno de Australia – Departamento del medio ambiente y energía: Fact sheet on Sulfur Dioxide (SO2): http://www.environment.gov.au/protection/publications/factsheet-sulfur-dioxide-so2 y Centro canadiense para salud y seguridad ocupacional: Chemical profile on Sulfur Dioxide (SO2): http://www.ccohs.ca/oshanswers/chemicals/chem_profiles/ (accedido el 01/12/2017)

[2] Hendryx / Palmer et al. (2010): Consequences of mountain top coal mining, Science 2010, 327, p. 148-49; Hendryx, Personal and family health in rural areas of Kentucky with and without mountaintop coal mining. Journal of rural health 2013, Vol. 29, p.79-88; Jesús Olivero Verbel (2014), Efectos de la Minería en Colombia sobre la Salud Humana, p.13.

[3] Vea: Pless-Mulloli et. al. (2000): Living near opencast coal mining sites and children´s respiratory health, en Occupational and Environmental Medicine 2000, Vol. 57, p. 145-151; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1739923/; Bakonyi et al., Air pollution and respiratory diseases among children in the city of Curitiba, Brazil, Revista Saúde Pública 2004, Vol. 38 No. 5, p. 695-700. http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S0034-89102004000500012&script=sci_arttext&tlng=en (accedido el 30/11/2017)

Media anual de PM10 en ug/m3 en la zona de influencia del Cerrejón

Fuente: ICA Cerrejón e informe de sostenibilidad 2016 de Cerrejón

El caso Moisés

Desde que nació, el niño Wayuu Moisés, hoy de cuatro años, padece de una enfermedad respiratoria. Moisés vive en el resguardo indígena Provincial, en el municipio de Barrancas, a escasos kilómetros de los tajos de carbón Oreganal y Patilla. Todos los días, a mediodía, las paredes de su hogar suelen temblar y nubes de polvillo se alzan visiblemente por encima de los tajos. Las voladuras que la empresa realiza diariamente para extraer más carbón no solo han trazado grietas en las muchas casas de su comunidad, sino han depositado polvillo fino sobre los arbustos, las hojas de árboles, los techos y sus juguetes.

De manera repetitiva, la madre del niño Moisés ha tenido que acudir a los médicos para que atienden los problemas respiratorios de los que padece. Ante las condiciones ambientales adversas, el pediatra le recomendó a la madre de Moisés que se mudaran a otro lugar, algo no imaginable para una familia indígena wayuu. Acompañado por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar), la familia wayuu decide presentar una tutela ante la Corte Constitucional en contra de la empresa Carbones del Cerrejón, las autoridades ambientales y de salud. La acción jurídica reclamaba el cierre temporal de la actividad minera mientras que se realice un estudio sobre los impactos en salud relacionados con la minería y mientras se garantice un adecuado servicio de salud para el niño Moisés. En noviembre 2015, el juez en primera instancia (Barrancas) reconoce que varios derechos fundamentales están en riesgo y ordena a Carbones del Cerrejón y Corpoguajira (bajo el principio de precaución) implementar un plan de reducción de material particulado y emisión de gases de combustión en un término de dos meses.

En febrero 2016, una decisión de segunda instancia (San Juan de Cesar) respalda la sentencia de 2015. Hasta la fecha, las ordenes habrían sido cumplidas de manera parcial, razón por la que la madre del pequeño Moisés, Luz Ángela Uriana, a través del Cajar, exigieron la plena implementación de los fallos.

Moisés, un niño entre varios que sufren de problemas respiratorios y que hemos podido conocer en el curso del año durante las visitas a las comunidades étnicas del sur de La Guajira. La necesidad de contar con estudios epidemiológicos se hace cada vez más evidente.